Perro adiestrado para la detección de epilepsia

Los perros que detectan ataques epilépticos estudiados por la Universidad de Alicante

Los canes que poseen las cualidades necesarias participan en la investigación y ayudan a diversas familias en hospitales a detectar las crisis epilépticas para poder afrontarlas con una mayor cantidad de recursos.

La Universidad de Alicante está desarrollando un proyecto denominado “Perros de alerta médica: detección de crisis de epilepsia”. Su propósito de mejorar la calidad de vida del entorno que convive con esta patología. Algunas de las mascotas que intervendrán en el estudio se encuentran en fase de adiestramiento. No obstante, dos de las seis familias que participan cuentan con un perro certificado.

Gracias a este par de casos, expertos en la rama de la epilepsia pueden trabajar y estudiar esta metodología. Es en la hospitalización del paciente donde realmente se ha contemplado hasta qué punto los canes son capaces de detectar con antelación un ataque de este tipo.

¿Cómo se demuestra que los perros detectan el ataque?

El proceso es sencillo. En una sala de monitorización de video-EEG (video electroencefalograma), se anotan las distintas actuaciones que desarrolla el perro antes de que el paciente se adentre en una crisis epiléptica.

Para avisar del surgimiento de la crisis, el can adopta un comportamiento determinado que puede parecer habitual en el animal. Por este motivo, es muy importante el adiestramiento y conocer cuáles son las conductas representativas del perro para alarmar de una crisis epiléptica.

Al anotar la hora a la que se han producido las pautas de comportamiento reseñables, estas se pueden comparar con los resultados del electroencefalograma. Por ello, es posible calcular el tiempo que transcurre desde el aviso del animal hasta que se produce el ataque.

El estudio alicantino se ha basado para desarrollar su metodología en diversas investigaciones estadounidenses. Estas demuestran que los animales de compañía reducen las arritmias cardíacas y la frecuencia de las crisis de este tipo. En la actualidad, unos 50 millones de personas sufren epilepsia. Por lo tanto, no hace falta decir que investigaciones como esta son necesarias en cualquier país del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *